Presagiaban que por su rebeldía el coronavirus regaría de miles de
contagiados en los primeras semanas.
A UN AÑO DE SU INGRESO, EL ALTO HA
SUMADO
MÁS DE 17 MIL INFECTADOS Y 586
FALLECIDOS
La supervivencia fue más fuerte que el coronavirus, por lo que las ferias rompieron la emergencia sanitaria. El Alto perdió desde su obispo, comunicadores, artistas y dirigentes que crearon sus primeras organizaciones.
El Alto, 28 de marzo de 2021 (APA).- Tras un año en el que ingreso el primer caso de coronavirus, el 27 de marzo de 2020, El Alto ha sumado 17.012 infectados, generando casi 47 casos por día. Por su rebeldía, que se resistía a la emergencia sanitaria que lo encerraba, fue señalado como una ciudad en el que la pandemia se propagaría aceleradamente hasta generar decesos por cientos.
De acuerdo a los números oficiales, los 17.012 infectados, representan
el 27 por ciento de los 63.429 infectados que acumulado en total el
departamento de La Paz y el 6.3 por ciento del total de los 269.302 contagiados
que ha sumado en total el país.
De los 1.983 decesos que se dio en el departamento de La Paz, 586
corresponden a El Alto, 1.269 a la ciudad de La Paz y 127 a los municipios
rurales. El Alto ha generado, 1.6 fallecidos por día a causa de la enfermedad.
Hasta julio del año pasado, hasta donde hizo el seguimiento la comuna
alteña, los sectores más afectados fueron el Distrito 1, el Distrito 6, el
Distrito 3 y el Distrito 2, curiosamente no los distritos donde se realizaron
movilizaciones de rebeldía a la cuarentena rígida y al Gobierno de Añez.
El viernes 27 de marzo de 2020 el responsable de Salud de la comuna
alteña, José Luis Ríos, reveló que la ciudad de El Alto reportó su primer caso
confirmado de coronavirus, en una persona de la tercera edad que guarda
aislamiento en su domicilio. “Fuimos informados de que se reportó un caso de
coronavirus, el que está siendo atendido en su domicilio. Está con las medidas
clínicas y epidemiológicas de seguimiento bajo un estricto aislamiento”,
explicó.
CUANDO EL HAMBRE SUPERÓ
EL MIEDO AL CONTAGIO
Pese a que la
alcaldesa Soledad Chapetón aseguró que en El Alto se cumple con el 99 por
ciento de la cuarentena general dispuesta por el Gobierno Jeanine Añez, las
ferias que se constituyen en los principales centros de abastecimiento de los
alteños rompieron.
Empujados por la
obligación de sustentar a sus familias, hombres y mujeres que logran sus
ingresos a través del comercio, continúan en sus puestos de venta en las ferias
que se desarrollan tanto en la parte norte y sur de la urbe alteña, donde
concurren cientos de compradores.
Con un capital de 10 a 50 bolivianos, miles de vendedores ambulantes,
aprovecharon las ferias barriales en busca del sustento diario; sin un puesto
donde sentarse le da cuerda a los pies y a la voz para ofrecer su
producto.
El pago de bonos de Familia y de Dignidad en los bancos generó un nutrido asentamiento de comerciantes alrededores de
las entidades financieras.
LA REBELIÓN
A consecuencia del hostigamiento que sufren en varias regiones del
departamento de La Paz en mayo, los médicos que no tengan las garantías de
trabajo y seguridad, anunciaron el repliegue a regiones y zonas donde sean bien
acogidos, en el marco de la seguridad que otorgará el Estado.
En El Alto se apedrea una ambulancia, dos buses Wayna Bus que
trasladaba personal de salud en El Alto y el acoso al personal médico en la
región de Cajuata de la provincia Inquisivi, a quienes les acusan de llevar el
coronavirus por instrucciones de la actual presidenta Jeanine Añez.
Entre sus rebeliones, los vecinos alteños también se rebelaron contra
la instalación de un horno crematorio en el Cementerio Tarapacá.
CANASTA, FUMIGACIÓN Y
CORDONES SANITARIOS
La administración de la alcaldesa Soledad Chapetón, para evitar la
propagación acelerada de la pandemia, en la primera ola realizó un intenso
fumigados de los espacios públicas, las avenidas y las ferias, lo que fue
completado con cordones sanitarios que recorrieron los distritos más afectados
para detectar los casos. Al margen, también implemento la entrega de más de 80
mil unidades de la Canasta Familiar, lo que ocasiono reclamos que fueron apagándose.
En la lucha contra la propagación del coronavirus, tras varios anuncios
fallidos, finalmente el 27 de agosto, se inauguró el Hospital del Sur de El
Alto sorpresivamente con la presencia de la presidenta transitoria. Lo que
originó una esporádica confrontación entre efectivos de la Policía y vecinos de
la Urbanización Cosmos 79, quienes repudiaron que el nosocomio se haya
inaugurado sin la participación de los vecinos y las organizaciones sociales de
El Alto.
Para atenuar la protesta de los vecinos que apedrearon algunos
vehículos de la policía, estos tuvieron que utilizar gases lacrimógenos para
dispersar y permitir que las autoridades que acudieron al acto de inauguración
puedan salir del lugar.
La protesta también se generó en vista a que las autoridades no
invitaron al acto de inauguración a los vecinos de las nueve unidades vecinales
que tiene la urbanización donde se halla construida el nosocomio que fue habilitado
como un centro de atención de Covid-19, que arrancara con 20 Unidades de Terapia Intensiva
(UTIs) y una capacidad de 120 espacios para tratar enfermos moderados de
coronavirus.
LOS SALDOS DEL CORONAVIRUS
Silencioso y letal, el Covid-19 cegó la vida del Obispo de la Diócesis de El Alto Mons.
Eugenio Scarpellini, del impulsor de la creación de la Central Obrera Regional (COR)
Hilarión Mamani, de los gestores culturales Willy Flores y Juan José Choque, de
los ex dirigentes de la Fejuve Rigoberto Hurtado, Mercedes Condori y Adolfo Puma.
Ocho comunicadores, cinco vigentes y tres ex corresponsales en El Alto,
perdieron la vida a consecuencia del voraz virus que en dejó hasta la fecha 586
víctimas. Juan Peña, Cinthia Nogales, Carlos Mamani, Marco Quispe y Fermín
Tarquino figuran entre los comunicadores que ejercían su profesión en El Alto,
y Nicanor Delgado, David Márquez y Ronald Muñoz entre los ex corresponsales que
desarrollaron su labor en el municipio de El Alto.

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