¿POR QUÉ SIGUEN LAS
MARCHAS EN COLOMBIA?
Formular hipótesis que procuren explicar la movilización ciudadana que ha tenido lugar en Colombia es un ejercicio que implica reconocer, como primera medida, que su origen no puede simplificarse y circunscribirse al rechazo que suscitó en varios sectores de la sociedad la iniciativa de reforma tributaria del gobierno de Iván Duque.
La situación de creciente insatisfacción está necesariamente asociada a
la debilidad estructural de las instituciones sociales que se perciben como
poco legítimas, profundamente permeadas por la corrupción y degradadas por
cuenta del deterioro del Estado de Derecho.
A pesar de los males que aquejan a las instituciones, durante los
últimos 20 años la sociedad colombiana experimentó cambios notables que
incluyeron el robustecimiento de la clase media y una mejora importante en
varios de los indicadores sociales. Esa transformación estuvo acompañada por
nuevas y crecientes demandas ciudadanas no atendidas por el Estado, lo que
condujo al desencadenamiento de fuertes protestas en 2019 y cuyas
reivindicaciones se mantuvieron latentes, aunque pausadas por efecto de la
pandemia.
A una economía estrangulada como consecuencia de las medidas de
confinamiento se le sumó una ciudadanía fatigada por los estragos de una
pandemia que entró en su tercer y más agudo pico de contagios y muertes desde
hace más de un año. Estos factores conjugados allanaron el camino para el
agravamiento de la insatisfacción que terminó desbordándose una vez el gobierno
de Iván Duque presentó su propuesta tributaria.
El gobierno colombiano intentó legitimar su reforma aduciendo la
imperiosa necesidad de controlar el déficit fiscal, poner freno a la deuda
pública creciente y dar continuidad a los programas de transferencias
monetarias creados para atender a los más vulnerables. El mensaje de urgencia
fiscal resultó insuficiente frente a los bajos niveles de favorabilidad y al
escaso margen de maniobra para gobernar.
Por su parte, las fuerzas políticas, incluyendo al partido de gobierno,
han sido inferiores a su responsabilidad, no propiciaron un debate profundo
sobre el estado de las finanzas públicas y optaron por el camino de lo popular
en lugar de lo necesario, en especial, debido a que tienen en la mira unas
elecciones legislativas y presidenciales que se encuentran a la vuelta de la
esquina.
Pese al anuncio de retiro de la reforma tributaria el estado de
agitación social se conserva y se agrava por cuenta del uso desmedido de la
fuerza y la violencia por parte de sectores de las instituciones del orden y de
algunos manifestantes, alimentando un ciclo de violencia del cual este país
venía intentando desacostumbrarse. INFOBAE

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