Bajo el estado de sitio y toque de queda se tenía que andar con el testamento bajo el brazo
HACE 41 AÑOS, EL DE GARCÍA MESA
CONVIRTIÓ LAS
ESCUELAS EN RETENES MILITARES DE
INTIMIDACIÓN
El Alto, 17 de junio de 2021 (APA).- Tras el estado de sito y el toque de queda y bajo la amenaza de que los extremistas anden con el testamento bajo el brazo, el Colegio Franz Tamayo de Villa Victoria y la Escuela Holanda situada detrás del Cementerio General, fueron convertidas en retenes militares, donde los militares, tras una cacería en caimanes, arrestaban a ciudadanos que transitaban, mientras iban tras los dirigentes sindicales que aún no habían sido cazados.
Las radios fueron silenciadas e intervenidas, y se impuso cadena de radios “nacionalista”, liderada por Radio Illimani y las emisoras militares que había se impuso, después de que los paramilitares ejercieron intervinieron violentamente las radios Fides, Panamericana y Cristal de La Paz; además del periódico Presencia. Patrullas de militares impedían la circulación de medios escritos.
Las
amanecieron
ayer bajo estrictas medidas de seguridad militar, mientras las calles estaban
desiertas. En La Paz, los puntos claves estaban bajo la vigilancia de tanques. La
sede de la Central Obrera Boliviana (COB) que funcionaba en la Federación
Sindical de Trabajadores Mineros (Sstmb), ya había sido asaltada por grupos
paramilitares que dieron muerte a dos dirigentes sindicales mineros y
secuestraron a Juan Lechín principal dirigente de la COB y la Universidad Mayor
de San Andrés (UMSA), fue ocupada militarmente, después que grupos de estudiantes levantaran
barricadas alrededor del edificio central.
Ese era el ambiente que se vivió tras el golpe de Estado, hace 41 encabezado por el Gral. Luis García Meza.
El entonces comandante en jefe del Ejército de Bolivia, general Luis
García Meza, prestó juramento la tarde del 18 de julio de 1980 como nuevo
presidente. El juramento fue tomado por el comandante general de la Aviación,
Waldo Bernal, en el Estado Mayor de las fuerzas armadas bolivianas. García Meza
juró hacer cumplir los postulados del nuevo Gobierno, denominado de
«reconstrucción nacional». Bolivia ya se hallaba totalmente aislada del
exterior, en tanto que en el interior del país el cese de actividades era total
y se dieron actos de resistencia civil contra las nuevas autoridades, especialmente
en los distritos mineros.
La cadena de radios «nacionalista», difundió una
grabación de la presidenta Lidia Gueller, en la que anuncia la entrega del
poder a las fuerzas armadas. Con la voz profundamente cansada y con signos de
fatiga física, Gueiler dijo: «Me veo en la penosa obligación de dejar el mando
de la nación a las fuerzas armadas, para evitar inútiles enfrentamientos y
dolorosos días a la nación». También expresó su profunda amargura por no haber
obtenido el eco necesario que hiciera posible la continuación del proceso
democrático. La carta que leyó Gueiler, había sido redactado por el dictador.
EL GOLPE DE ESTADO
Hace 41 años, el Palacio de Gobierno de La Paz en Bolivia fue tomado por militares, para perpetrar un golpe contra el régimen de Lidia Gueiler Tejada, que había conseguido la presidencia del país en 1979. Paralelo golpe de Estado militar, los paramilitares asaltaron la sede de COB, y paralizaron la reunión del Comité de defensa de la Democracia que se estaba realizando. Allí se asesinó al líder socialista Marcelo Quiroga Santa Cruz y los dirigentes Carlos Flores y Justo Vega y varios representantes políticos fueron detenidos. Hasta el día siguiente no fue cuando Luis García Meza, el principal propulsor del golpe.
El golpe de Estado ya estaba anunciado, ya que meses antes se ejecutaron
acciones que apuntaban a un alzamiento. El asesinato del padre Luis Espinal, la
explosión de una granada en una marcha del COB o un sospechoso accidente de
avión en el que fallecieron cuatro altos cargos, fueron señales que
evidenciaban la asonada golpista.
El gobierno de García Meza duró menos de un año, pero es considerado
como el más cruel y sangriento de la historia del país, ya que durante esos
pocos meses se llevaron a cabo fuertes torturas y asesinatos. En 1994 el
golpista fue juzgado y sentenciado a 30 años de prisión, acusado de haber
matado a varias personas para alzarse en el gobierno y durante su corto
mandato. Aun así, García Mesa negó haber
cometido tales hechos hasta el día se su muerte, el 19 de abril de 2018 a los
86 años en un hospital militar en La Paz a causa de una obstrucción
respiratoria.
LA RESISTENCIA
La principal resistencia al golpe está fue establecida en los distritos mineros, Oruro, Catavi, Siglo XX y Telamayu, donde las emisoras locales difunden llamamientos a la huelga general contra la sublevación militar.
Por otro lado, cerca de 4.000 campesinos armados, opuestos a los
militares, cortaron la carretera entre Cochabamba, principal ciudad del Sureste
y La Paz, según anunciaron transportistas. Según ellos, más de cuatrocientos
camiones se encontrarían bloqueados en las montañas.
En la capital, las organizaciones obreras y las de empleados de
comercio, incluidas las del sector vital de la alimentación, llamaron una
manifestación contra el golpe, en el momento en que se levante el toque de
queda.
En El Alto, en la plaza libertad y la plaza Ballivián grupos de
resistencia de organizaba y distribuían los comunicados de las organizaciones
sindicales.
El 17 de julio de 1980, la Federación de Mineros declaró huelga general
indefinida contra el golpe. La fuerza militar fue apagando la resistencia en
las minas, una a una. Pero Colquiri y Caracoles no cedieron.
El 2 de agosto, llegó el regimiento Camacho y los mineros dinamita y
piedra en mano, se enfrentaron y los
militares retrocedieron. En la noche los
trabajadores del subsuelo se organizaron y se armaron con dinamita y algunas
escopetas viejas y planearon atacarlos la una y media de la madrugada, mientras
los militares descansaban. Quince
minutos antes del ataque alguien los delató y alertó a los militares,
comenzaron a disparar desde la oscuridad, obligaron al repliegue de los obreros.
Al día siguiente, llegaron los refuerzos y aviones de guerra dispararon
contra Colquiri y Caracoles. La infantería no pudo avanzar porque se habían
volado los puentes. Pero no pudieron
detener a los tanques que llegaron hasta la plaza. Los soldados comenzaron a
saquear las viviendas de Colquiri, tomaron presos a hombres, mujeres y niños.
Buscaban a los cabecillas de la resistencia y destrozaron la Radio Vanguardia.
CARACTERISTICA DEL GOBIERNO
DE GARCÍA MESA
García Meza, según reflexiones y análisis actuales, fue la continuidad
del régimen banzerista, una historia interna y propia de las Fuerzas Armadas.
“Con Banzer fuera del poder, se genera un desbalance y una serie de disputas al
interior de las Fuerzas Armadas. Esas diputas de las diferentes tendencias son
las que van a dar la posibilidad de retomar por la vía no democrática (el
poder).
El golpe de García es una historia de los militares en el poder, pero en
su fase degenerativa, en lo represivo y en su carácter delincuencial. La
asonada de García Meza fue precedida por el Cnl. Alberto Natusch Busch, en
noviembre del 79, alineada ideológicamente
a la estrategia de derecha militar continental de la época.
La otra característica del régimen garcíamecista es que se identificó con el tráfico de cocaína por lo que se lo
conoció internacionalmente como el “Gobierno de los cocadólares” y a sus
autoridades y ministros se los calificó como narcotraficantes, la relación de
narcotráfico y política se inició en la década de los 60 y tuvo en el gobierno
de (Hugo) Banzer su despegue ‘industrial’, habiéndose extendido esta relación
incluso a periodos democráticos”.





No hay comentarios:
Publicar un comentario