A SIETE DÍAS DE SU APERTURA, LA TERMINAL
METROPOLITANA DE EL ALTO NO TIENE MURO
La infraestructura que se halla en la Av. Ladislao Cabrera (Ex
carretera a Viacha) de Villa Bolívar D del Distrito 2 de El Alto, continúa encerrada entre calaminas de zinc y buses de transporte
interdepartamental, cuyos conductores hacen un reconocimiento del lugar para
realizar las operaciones cuando llegue el momento.
La terminal terrestre que se considera la segunda más grande de
Sudamérica y que demandó una inversión de 250 millones de bolivianos y que fue
inaugurada en febrero de este año, pese a los esfuerzos de la ex alcaldesa de
Unidad Nacional (UN) Soledad Chapetón, no pudo comenzar sus operaciones por
observaciones interpuestas por la Autoridad de Telecomunicaciones y Transporte
(ATT).
Tras una inspección en mayo, la actual alcaldesa Eva Copa y sus
colaboradores que recorrieron las instalaciones, tras la inspección la
autoridad informo que la gestión de Chapetón dejo falencias que se subsanarán,
por lo que pidió a los alteños comprensión. Posteriormente, sus colaboradores
anunciaron que la terminal comenzaría a operar en julio.
Hoy alrededor de la terminal sólo el silencio que es roto por el
recorrido de vehículos del autotransporte público impera el lugar. Los vecinos
de Villa Bolívar C que está al frente de la terminal, pintaron en las paredes
de las calles que están cerca a las instalaciones advertencias para que los
comerciantes minoristas no se asiente en el lugar. En algunos postes, permanecen
aún los letreros de prohibición del asentamiento de gremiales de la gestión de la
ex alcaldesa Chapetón.

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