El coronavirus no apaga las costumbres
LAS WAJT’AS EN AGOSTO APAGAN
EL HAMBRE DE LA PACHAMAMA
El Alto, 31 de julio de 2021 (APA).- Desde la medianoche de hoy se empiezan a otorgar las lojtas y wajt’as (ofrendas) a la Pachamama (madre tierra), porque se considera que en agosto tiene más hambre y es necesario satisfacerla con mesas dulces y sullus (fetos) de llamas y ovejas, tradición que no es apagada por las presencia letal del coronavirus.
Agosto, según los amautas aymaras que tienen bastante trabajo, es el
mes del “lakan paxi” (mes de la boca), donde la Pachamama tiene hambre para recibir las ofrendas que
otorgan los seres humanos.
Los amautas que tienen instalada su lugares sagrados a los largo de la
Av. Panorámica, una especie de balcón que permite ver la ciudad sede de
Gobierno, afirman que agosto es el mes
propicio para k’oachar y otorgar ofrendas en reciprocidad a los favores
recibidos por la Pachamama y pedir que siga siendo propicio para tener acceso a
nuevas fuentes de trabajo y para aumentar la producción en el campo. En los
últimos años, los funcionarios públicos, las tiendas y puestos de venta otorgan
ofrendad a la Pachamama en El Alto.
Al otorgar las ofrendas, se invoca a los achachilas (dioses tutelares)
que moran en los nevados del Illimani, Huayna Potosí, Mururata, Sajama y
Chijcha. También se invita a los ríos y los espíritus de los animales.
El alcohol, el vino de betarraga y la cerveza apaga la sed de los dioses tutelares. Este mes, los
puestos de las chifleras ya están abarrotadas por los pobladores de El Alto
para comprar todos los insumos para satisfacer el hambre de la tierra.
LAS APACHETAS
Los lugares más propicios para otorgar las ofrendas, según los amautas aymaras son las apachetas (cumbres), pero el lugar más frecuentado es Warak’o Apacheta, donde se halla instalado una virtual campamento de sacerdotes aymaras y está sobre la carretera a Oruro, a pocos kilómetros de la ex tranca.
Desde el Faro a Murillo hasta la estación Roja del Teleféricos, en las
Av. Panorámica, que está considerado como una extensa apacheta, se han instalados
los kioscos de los amautas
LAS MESAS
Las chifleras que son mujeres que preparan las mesas (ofrendas) que se otorgan a la Pachamama, en sus puestos de venta, son las más consultadas y requeridas en agosto.
La “dulce mesa”, considerada como ofrenda a la Pachamama, contiene
dulces en forma de botellas, llamas, otras tienen dibujadas casas y autos
conocidos como alfeñiques, es complementada con lana de color, cebo de llama,
nuez, pan de plata y oro, hierbas aromáticas como el wira kóa, incienso y
copal. Un sullu (feto) de llama u oveja, corona los elementos que son
sostenidos por una hoja de papel sábana.
Las ofrendas preparadas, según la demanda, tienen precios desde 200
hasta 10 bolivianos los más modestos. Sin embargo, los sullus de llama, vicuña
y oveja determinan el precio de la ofrenda.
ORACIONES Y FOGATAS
Una vez preparada la mesa que se ofrendará se enciende una fogata en base a leña. Antes de poner sobre la lengua de las llamas, el sacerdote aymara eleva oraciones que aún se mantienen por miles de años. “Hay más de 20 oraciones para la Pachamama, los achachilas y los espíritus de los animales y plantas”, aseguran los amautas.
La mesa es incinerada en la fogata que es avivada por alcohol de caña y
vino dulce. El color de las cenizas de la leña y la ofrenda permite leer si la
Pachamama acepto la ofrenda.
Según ancianos amautas, en los últimos tiempos han aparecido sacerdotes
aymaras que sólo buscan el lucro y se olvidaron de las oraciones y el servicio
al prójimo. Por esa actitud que ofende a los dioses tutelares comienza a rondar
la muerte en las personas.
En un día un amauta aymara preside alrededor de 20 ofrendas en la
ciudad de El Alto, a solicitud de familias humildes.
El mes de agosto tiene varias leyendas e historias de amautas que
fueron tragados por la voracidad de la Pachamama, quienes murieron en pleno
rito de la ofrenda.




No hay comentarios:
Publicar un comentario